México, un mosaico lleno de color ante un evento tan importante como lo es una boda

En México celebramos con honor cuando la gente se compromete con el Amor.

Y cuando vemos una boda tradicional mexicana podemos ver mucho en ella de nuestra propia historia a través de sus rituales, costumbres y tradiciones que, en algunos lugares son incluso muy arraigados.

Nuestras catedrales, iglesias y parroquias, son evidencia de la cultura y son parte del patrimonio de nuestras ciudades, con una arquitectura y un escenario ideal para las ceremonias de boda.

Estos recintos son en mucho de los casos iconos en donde es casi un “milagro” el poder conseguir alguna fecha para cualquier tipo de evento.

De un tiempo para acá se ha abierto la posibilidad de llevar la ceremonia, en especial la religiosa, hasta  el mismo lugar de la recepción.

En hoteles los Cabos, de Cancún, Puerto Vallarta, Manzanillo y en general en las zonas de playa suelen ser muy solicitadas estas oportunidades ya que tanto los novios como sus invitados pueden disfrutar del espectáculo que brinda el fondo del mar mientras se realiza el enlace matrimonial.

En México, una boda se encuentra enmarcada de muchos simbolismos, veamos algunos ejemplos:

El Lazo: El “Lazo” es una especie de cuerda atada que se puede hacer de algo tan simple como una cinta, a algo tan adornado como un rosario – ya sea rebordeado o enjoyado, de filigrana con plata, cristales, raso o corona de flores de naranja. Este lazo tiene como símbolo el unir a la novia y el novio.

En algunas de las ceremonias más espirituales de los muchos que se pueden realizar en México, vemos por ejemplo en algunos rituales mayas más tradicionales este lazo se hace con elementos naturales como flores o hilo de sisal.

Los materiales entonces varía de acuerdo a las áreas o grupos indígenas específicos ubicados en todo el país.

Las Arras: Es una tradición que se remonta a la antigua Roma, es costumbre que el novio presente a la novia un puñado de monedas durante la ceremonia.

El ritual de las 13 monedas de oro se originó en España, donde el número representa a Jesús y los doce apóstoles. El regalo de las monedas contenidas la mayor parte de las veces en una caja adornada o una bandeja del regalo, y que son bendecidos por el sacerdote.

En las ceremonias católicas esto significa el compromiso del novio de apoyar a su esposa a lo largo de su vida juntos y su aceptación simboliza su promesa de tomar y cuidar de él.

En las ciudades más conservadoras o coloniales, una vez terminada la ceremonia religiosa, la pareja oficialmente casada, comienzan un viaje al lugar donde se llevará a cabo la recepción de la boda, acompañada por músicos en vivo, a menudo mariachis o la banda municipal.

Esto se hace en compañía de toda la familia y amigos que caminan detrás de ellos y una gran parte de la ciudad se va uniendo a ellos durante esa procesión en celebración.

Este tipo de “desfile de bodas” se asemejaría a una “callejoneada”, en la tradición mexicano-española es donde la novia y el novio caminan por las calles más a menudo acompañado de un “burro” de tequila o botella de vino.

Se garantiza que el grupo tendrá bebidas derramadas en todo momento durante el paseo al lugar donde será el banquete de bodas, al mismo tiempo se disfruta de música festiva asombrosa, se baila durante la procesión y se brinda por la nueva pareja en compañía del mariachi o la música que los acompaña.

Esta es una tradición increíble donde toda la ciudad o pueblo sale de sus casas para celebrar y divertirse con los recién casados antes de llegar a la recepción con sus invitados.

Sí, así es México de festivo y lleno de color ante un evento tan importante como lo es una boda.